Andrés Crespo
Aug 06
|00:13
Rafael
Cuesta Caputi entrevistó a Abdalá Bucaram Ortiz, derrocado ex
presidente de la república, cuando vino brevemente al Ecuador de su
exilio en Panamá gracias a su co-partidario Guillermo “el Pichi” Castro,
en el año 2005.
Debajo
del video, una narrativa crítica sobre la naturaleza de la descarga y
el estilo del auto denominado “líder de los pobres”.
0:19 “Ahí me jodí”. Con esa palabra el líder se adueña del piso. “Yo soy Abdalá. no soy un pendejo que sigue las reglas, soy un hombre del pueblo”. Abdalá ha estado esperando este momento 8 años. Se siente dueño de sí mismo y recuerda en sus huesos su
única, la única verdad: aquí no existe el pensamiento, no existe el
raciocinio, no existe la ideología, tan solo existe la personalidad, y
la personalidad soy YO. El estilo de toda la entrevista queda sentado desde el arranque.
0:24 “Me
treparon a un caballo, el caballo comenzó a botar espuma por la boca,
casi se muere, tuve que darle oxígeno, respiración boca a boca…”.
Rafael Cuesta está firmemente agarrado del balde de la camioneta, en
velocidad mental y sabrosura rueda a la par. Pero Abdalá lleva el tema
de inmediato a la cúspide con esta narrativa. No hay tiempo que perder,
el circo nunca espera. “Este loco sí es mucho lote, no nos equivocamos
al botarlo en el 97”, se dice a sí mismo Rafael.
2:15 “…no es, por supuesto, culpa de este gobierno…”. Abdalá absuelve a Lucio de la crisis y
se lanza en una diatriba económica tan, pero tan simplista, culminando
en una analogía histórico-bíblica tan, pero tan perruña, que le ruego a
cualquier persona que me pueda dar luces sobre la naturaleza de su farsa
que la plantee en la caja de comentarios, por favor.
3:37 “Mátame de hambre pero no me dejes, gritaban a sus madres los niños en los aeropuertos”. Rafael
lo mira como al guionista excelso, el creador de mitos, al cuentero más
grande jamás parido la historia no solo del Ecuador, si no de toda
Latinoamérica y por qué no, del mundo entero. Abdalá siempre tuvo claro
que los ecuatorianos somos el producto de mil telenovelas venezolanas.
Clarísimo.
5:03 “ Yo no soy un hombre que odia…” . En su enésima descarga contra el odio, Abdalá pavimenta el camino que culmina con su obra maestra, con la falacia teatral protagonizada hoy en día por @daloygaby
el dúo dinámico de Jesucristo, obra escrita desde los gloriosos
noventas y que reza: yo amo a Cristo y como él, soy una víctima
crucificada en un condominio en Panamá, por ende, Cristo soy YO.
5:21 “Superman no llora, llora la mujer maravilla”.
Aquí aparte de la tradicional misoginia y homofobia bucaramista, su
trabajo de imitación sobre el candidato Álvaro Noboa solo se vería
opacado por cualquier comentario del suscrito. Así son las grandes obras
de la ficción: hablan por sí solas.
Dalo, también amigo de la descalificación sexual y homofóbica, sigue
sus pasos al pie de la letra, sin la menor vergüenza ante su ya
insalvable falta de originalidad, como podemos apreciar en este tweet.
5:57 “
Se me está ofendiendo a nivel personal ya, y no solo eso, se está
atentado en contra de la integridad y el futuro de mis hijos”. La
pregunta es, ¿cómo? ¿Cómo se atenta contra la integridad y el futuro de
sus niños al no dejarlo regresar al Ecuador? Obvio: al no dejarlo
seguir adelante con su “proyecto político”, la educación y el bienestar
de su familia se ven en peligro. Tiene toda la razón del mundo.
Pero
lo importante es que en este momento estamos presenciando la piedra
angular del asalto a la psiquis popular, el trabajo de manipulación más
excelso de Abdalá, una posición moral tan sólida que solo un psiquiatra
calificado podría explicar exactamente por qué esto cala tan bien: Yo soy un hombre temeroso de Dios pero no soy ningún cojudo.
Esa manipulación va respaldada con el argumento con el que se le inflan
las bolsas a cualquier ecuatoriano (ingenuo) que se respete: Sobre todo si te metes con mi familia, con mis hijos.
Aquí, un ejemplo idéntico al anterior, pero ésta, de su copia al carbón:
Y la temática subyacente es idéntica: “Si te metes con mi mujer estás trascendiendo el ámbito político”. ¿Y eso cómo funciona, en qué sentido? Es sencillo: al Alexis Mera opinar públicamente que Gabriela Pazmiño debería
renunciar al canal o a la Asamblea para realizar correctamente una de
las dos labores, le está metiendo la mano al bolsillo a la familia
Bucaram Pazmiño. Eso consiste su “afrenta” contra Gabriela, en querer
quitarle plata al dúo. No la está ofendiendo en ningún sentido, solo
reclamando su presencia en la Asamblea. Cuán alto sentido del honor.
Y
en el fondo, este fanfarroneo en realidad está constituido de humo, ya
que la única vez que yo recuerdo que los Bucaram hayan agredido a
alguien fue a través de terceros, cuando varios allegados al PRE le
cayeron a golpes al Bolillo Gómez, casi matándolo y por poco dejando al
Ecuador sin su primer mundial, presuntamente por no convocar a Dalo a la
selección. Que bellos patriotas cristianos de los que está construido
el PRE hoy en día.
6:43 “Ahhh, ahhh, vamos al braveo, pues vamos al braveo…”. Su locuacidad criolla. Se aprovecha de la falta de íconos genuinos en la cultura nacional para
convertirse en el único, el enviado, el que habla como ellos, el único
que los entiende. Un Oscar es huevada para Abdalá. GkillCity debería
inventarse un Palmóscar, cruzarlo con un Oso de Berlín y coronarlo
príncipe del Teatro Sánchez Aguilar vitalicio.
7:00 “El congreso resuelve: declaremos a la cabeza de Rafael Cuesta un patacón pisado…”.
Es aquí donde ya se pone surrealista y acude al su ángulo Picassesco,
el Loco, oh el gran Loco Que Ama, el genio creativo y masculino llamado
por Dios y las masas a reinar el Ecuador.
7:25
“¡A quién lo hice persona… le di presencia social… y lo saqué de
maricón y bobo… ahora está persiguiendo a mis hijos... lo voy a ver a su
casa, y con el látigo en la mano y el pueblo en las calles…”. Pura mamarrachada. Cero acción. Boca de esquina, por siempre y para siempre. Este guitarrista vago, homo y claustrofóbico, en
su vida ha cumplido ni una sola de sus amenazas. Nunca se atrevió a
regresar al Ecuador a pagar un poco de cana, y se atreve a hablar de
hombría política. ¿Tanto terror le tiene al calabozo? ¿Y eso es ser
varón, cagarse de miedo de ir unos meses preso hasta recuperar su
libertad y sentarse en el trono de Carondelet que por ley divina le
corresponde?
Hasta Lucio, el
narizón legendario, lo hizo. Pagó cana durante unos meses y después
casi se lleva la presidencia de nuevo. Pero no. Abdalá ve un par de
barrotes y se caga los pantalones. De inmediato.
8:44 “Se me han querido robar mi partido”.
Dice que a él el han robado su partido, después de que fue él quien se
robó el nombre del partido; nadie que esté cerca de el difunto Jaime
Roldós lo autorizó para usarlo. Hay que ser muy bajo para
apropiarse del apellido del cuñado para fundar un partido. Cualquier
lector que tenga cuñado/a , por favor haga el ejercicio para ver a qué
le sabe.
De la segunda parte ya no queda mucho que decir. Pero aquí va:
0:37 “Ecuador necesita de nuestra capacidad”. Esto lo dice el más inepto de todos los presidentes de la historia del Ecuador, el que se dejó botar de la presidencia a menos de 8
meses por un alivianada turba callejera y un congreso desnutrido. No
tuvo ni la estructura mental, ni la sagacidad personal, ni la capacidad
de concentración, ni la visión estratégica para evitar su salida del
poder. Si eso es capacidad, no creo que los ecuatorianos la necesitemos.
3:18 “Yo no puedo andar limpiándole las nalgas a un niñito rico, a quien todo lo que tiene se lo di yo, y se lo dio su padre”. A lo cual Rafael Cuesta, aprovecha y le espeta: “Pero era un oligarca bueno cuando…” Probablemente le iba a decir “…cuando alimentaba su partido de billetes”. Pero Abdalá lo interrumpe y le dice “Así es, era, hasta que me traicionó”.
Es decir, era bueno ser depositario del dinero de a quien considera un
oligarca contumaz, de esos a los que hay que rayarle los carros, pero en
cuanto se le vira la tortilla, ya no es un pelucón valioso si no un
cobarde cualquiera que se mete con sus hijos.
A una persona que se acuesta con alguien por dinero, aún cuando esa persona atente y
sea un ícono de lo que supuestamente va en contra de sus principios (la
oligarquía), se lo conoce con una sola palabra en todos lados.
Fin
Hoy en día, @daloygaby tienen alrededor de 80 mil seguidores en Twitter, @abdalabucaram
64 mil. En esta ocasión, la andanada bucaramista está utilizando el
máximo ícono del amor al prójimo, en cuyo nombre se han cometido los
crímenes mas atroces, cuya ideología e imagen se han usado para seducir a tanto incauto desde hace 2 mil años en todo el mundo: el genuino profeta del amor, Nuestro Señor Jesucristo.
Las
personas que caen en esta trampa son en su gran mayoría gente joven,
seducidos por el poder mediático de Gabriela Pazmiño en la televisión,
de su genuina imagen de criolla buen dato, amiga de la gente, y por la
familia de póster que comparte con Abdalá Junior. Sin duda, este combo es un combo profundamente mediático y ganador, manejado hábilmente desde Panamá.
Los creyentes sostienen que quienes hacen esto, tan solo para obtener poder y enriquecerse, solo tienen una sentencia y un nombre: falsos profetas.
Solo espero que
aquel Dios al que tanto veneran en público, Padre Todopoderoso, en todo
su poder y misericordia, ilumine a Dalo y a Gaby, para que vean la luz
genuina de su destino, para que con un gran golpe de timón se alejen de
la vida política nacional por los siglos de los siglos, y encuentren en un rayo divino su genuina vocación; quizás en la práctica privada de las leyes, en el
ejercicio del máximo histrionismo en un set de televisión, o en el caso
de Abdalá, quizás como consultor de políticos en el sur de USA.
Pero que
los mantenga juntos, por siempre juntos, a esta familia ungida por el
Espíritu Santo, para que vean la luz y el camino del verdadero.
Amén.
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